La Iglesia Católica les recordó a las autoridades seguir trabajando por el desarrollo, a pesar de los conflictos y sufrimiento.
Con la presencia de autoridades departamentales municipales, militares y policiales se desarrolló la ceremonia de te deum en homenaje al 199 aniversario de la Independencia de Bolivia.
En la ceremonia estuvieron presentes el gobernador interino de Potosí, Marco Copa, el alcalde Jhonny Llally, asambleístas departamentales, concejales municipales, además de autoridades militares y policiales quienes escucharon a monseñor Renán Aguilera, obispo de la Diócesis de Potosí, quien presidió la ceremonia.
Afirmó que en la actual realidad complicada y difícil del país, las autoridades son quienes pueden afrontar la batalla. “Ustedes, junto con sus familias y con el pueblo tenemos que dar respuesta a estas realidades, pero no lo hagamos solos. Les invito a hacer capaces que como Santiago, como Pedro, como San Juan ir siempre al Sianí, encontrarse con Dios”, exhortó.
Por ello, dijo que las autoridades buscando a Dios podrán tener luces para seguir trabajando por Bolivia, el Departamento y las familias.
“Necesitamos de hombres y mujeres comprometidos con fe, con fuerza, con esperanza, que trabajen y que demuestren a este mundo que hay un Dios que no nos deja solos”, afirmó.
“Es una fecha importante que a nosotros nos recuerda nuestra pertenencia a este pueblo, a este país que cuenta con nosotros que somos su hijos. Bolivia se hace, se construye en cada uno de nosotros, hombres y mujeres que hemos nacido y que vivimos en este querido pueblo boliviano”, afirmó.
Recordó que como iglesia Católica se celebra la transfiguración de Cristo.
En ese sentido, dijo que es necesario encontrar luces para seguir hacia adelante y seguir comprometidos con el futuro de Bolivia.
En ese sentido, dijo que muchas veces hay realidades difíciles, negativas, realidades que provocan sufrimiento a las familias y al pueblo.
“Estamos viviendo realidades que nos sacuden, sacuden nuestra fe, nuestra esperanza, sacuden nuestro futuro mismo. Todas estas realidades de confrontación, realidades negativas de dolor y sufrimiento, nos ponen en la misma situación de aquel tiempo de los discípulos de Jesús”, reflexionó.
Agregó que cuando todo es desesperanza, es necesario recordar el papel de Jesús que les recordó que es necesario subir al monte para encontrarse con Dios. “Después de todos aquellos signos de muerte, de dolor, de sufrimiento, la última palabra siempre la tiene Dios”, afirmó.
Recordó a las autoridades, que a pesar de haber encontrado la comodidad, es necesario que recuerden la palabra de Dios para guiar al pueblo a un futuro mejor.
