Vehículos livianos y grandes forman gusanos metálicos impresionantes en los surtidores de la Villa Imperial para adquirir diésel que nuevamente, según algunos conductores, estaría por escasear.
No solo se notó las largas filas en los surtidores de la ciudad sino también en los que están fuera. Ese es el caso de la estación de servicio que está ubicada en la localidad de Tarapaya. En esa estación de servicio solo hubo vehículos de transporte pesado que hacían fila para abastecerse de diésel.
Por lo menos en el surtidor del norte de la ciudad, el diésel se expendía con normalidad pese a la tremenda fila de vehículos pequeños y grandes.
Al respecto, el secretario ejecutivo de la Federación de Chóferes 1ro. de Mayo, Raúl Alcoba, lamentó que el carburante no está ingresando a Bolivia por aspectos que desconoce el autotransporte.
"Hay filas largas y estamos preocupados por esto. No está ingresando combustible del exterior al país, y las filas se van a seguir manteniendo hasta que se regularice", expresó.
El dirigente lamentó que muchos transportistas pernoctan en sus vehículos para adquirir el diésel en la ciudad cuya preocupación se hizo conocer a las autoridades nacionales.
