El minibús escolar que cayó al barranco en la jurisdicción municipal de Toro Toro moviliza a las autoridades tras la conmoción de sus habitantes para salvar vidas de las niñas, niños y adolescentes que quedaron heridos.
Al menos diez estudiantes están con cuadros de salud delicados mientras que una niña lucha por su vida en una sala de terapia intensiva de la ciudad de Cochabamba.
El accidente vial suscitado el 12 de junio en el sector denominado Llalaguani Kasa, cerca del núcleo Yambata, dejó un alumno muerto de 12 años y una veintena quedaron heridos. El minibús escolar llevaba de retorno a los estudiantes a sus respectivas comunidades. La posible imprudencia del conductor de un bus escolar causó una tragedia.
"Sin duda, ha sido una imprudencia del conductor", aseveró el director del Organismo Operativo de Tránsito, coronel José Luís Assaf, de acuerdo con la investigación técnica ocular.
"En este caso correspondía enganchar el vehículo en primera, aplicar el sistema de frenos y poner una cuña al vehículo", complementó.
El incidente se produjo cuando el conductor salió a abrir la puerta lateral para permitir que uno de los 25 estudiantes a bordo descendiera del vehículo.
El minibús, al no estar asegurado, se deslizó en reversa y cayó al barranco de aproximadamente 20 metros. La Defensoría del Pueblo, Defensorías de la Niñez y Adolescencia, además de autoridades educativas desplegaron a los profesionales para asistir a las niñas, niños y adolescentes heridos.
Los alumnos heridos fueron trasladados a los centros de salud de los municipios de Punata y Cercado (Cochabamba) y Llallagua (Potosí).
Ocho estudiantes fueron internados en el hospital de Segundo Nivel de Punata, donde un niño fue dado de alta y fue recogido por sus padres, según informó la Defensoría del Pueblo de Cochabamba.
