Cinco delincuentes armados cubiertos con pasamontañas y barbijos irrumpieron violentamente en la hacienda colonial de Cerdas para apropiarse de un botín de más de 26.000 dólares.
Se llevaron 6.000 dólares en efectivo, un vehículo blanco (Murano) valuado en $us 12.000 y cuadros bañados en pan de oro de $us 8.000, además de tres reliquias antiquísimas de la hacienda, como tres santos, que no tienen valor económico, pero sí histórico y religioso.
Jaime Orlando Careaga, víctima y propietario de la hacienda, contó los 15 minutos terroríficos que vivió junto a su esposa a quién pretendieron atacarle sexualmente. “Mi esposa estaba en el dormitorio, dos se quedaron con ella, para que no diga ni haga nada, haciéndole toques impúdicos y montón de cosas”, relató.
Los atracadores usaron un objeto contundente para romperle la cabeza y dejarle tendido en el suelo y huyeron llevándose el vehículo. Careaga presume que un expresidiario comandó la actividad ilícita que, por motivos de investigación y seguridad, no reveló el nombre.
Para escapar usaron un vehículo verde, tipo taxi, y la vagoneta que robaron. Caminó dos kilómetros hasta el camino asfaltado para buscar ayuda de los comunarios, quienes llamaron a la Policía. Así, malherido llegó a un nosocomio donde le atendieron y recientemente hizo pública la denuncia del atraco que sufrió.
