Un hombre de 57 años de edad fue sentenciado a 25 años de prisión por agredir sexualmente a su hijastra en varias oportunidades en el inmueble que compartían junto a su esposa.
La menor, después que el padrastro fue encarcelado preventivamente en Cantumarca, acabó con su vida ahorcándose. La condena en su contra no retornará a la vida a la menor, pero, según la fiscala departamental de Potosí, Roxana Choque, es “una señal que los actos de agresión sexual no quedarán impunes”.
De acuerdo con los antecedentes, la menor era abusada sexualmente desde sus 11 años hasta que cumplió los 12. Todo iba a quedar en la impunidad hasta que la menor habló y sus familiares accionaron el proceso contra el sujeto que está privado de libertad en Cantumarca.
El padrastro aprovechaba la ausencia de la madre de la menor para cometer el ilícito. Dos años aguantó las vejaciones de tipo sexual la menor porque aparentemente el hombre le amenazaba.
