Las víctimas son menores de edad y adolescentes. Los presuntos perpetradores son miembros de sus familias o allegados a las víctimas. De enero a la fecha de este año, son casi medio centenar de denuncias de agresiones sexuales que se presentaron en el Ministerio Público de Potosí.
De ese total, el 60 por ciento corresponde a menores de diez años y el restante, entre adolescentes y personas adultas. La última en menor cantidad, según las estadísticas de la Fiscalía de Potosí.
La cifra de casos de violación es considerada de alarmante ya que son 98 denuncias se presentaron hasta ayer, 20 de marzo, en la Fiscalía.
Lo indignante es que los agresores resultan ser los padres biológicos, padrastros, hermanos, tíos, sobrinos, entre otros. La fiscala departamental de Potosí, Roxana Choque, lamentó que los abusos sexuales son sistemáticos contra menores de edad
“Muchos de estos casos se están generando al interior de la casa. Nuestras niñas y adolescentes están siendo agredidas en casa”, subrayó.
“Es un tema de todos los días”, dijo la autoridad y exhortó a las autoridades departamentales y municipales a trabajar en políticas de prevención para disminuir los casos de violación.
“¿Qué está pasando para que tantas familias día a día vivan escenarios de violencia?”, es la interrogante que planteó Choque al confirmar que todas las vejaciones sexuales son al entorno familiar de las víctimas.
Hay varios casos, por ejemplo, en los que los papás biológicos se convirtieron en los agresores sexuales de sus propias hijas e inclusive las violaban en reiteradas oportunidades.
En algunos casos fueron las mamás o las propias hijas que develaron a un pariente cercano para que denuncien al Ministerio Público. Los presuntos autores están detenidos preventivamente en las cárceles del Departamento.
