El minibús marca Jac, con placa de control 3445 ZZL, no solo era literalmente mal manejado por un chofer que se embriaga en él, y lo utilizaba como de su propiedad, sino que su manejo como un bien público no se apegó a una buena administración por parte de los gerentes de la Administración Autónoma Para Obras Sanitarias (Aapos).
El 27 de febrero recién pasado, siete funcionarios de Aapos fueron detenidos por consumir bebidas alcohólicas en un vehículo oficial cuyo chofer, Juan Carlos Téllez Chumacero, también incurrió en conducción peligrosa, puesto que lo manejaba en estado de ebriedad. Ese hecho permitió poner en evidencia el grado de influencia que el sindicato manejado por el ahora dirigente nacional Jhonny Velásquez ejerce sobre la empresa.
El día del arresto, la Fiscalía Departamental no abrió causa porque tanto los detenidos, como las personas que fueron hasta el Organismo Operativo de Tránsito a gestionar su liberación, aseguraron que el vehículo en cuestión no era del Estado, sino particular, porque ese es el reporte que arroja el Registro Único para la Administración Tributaria Municipal (RUAT) cuando se hace la consulta en línea. Al día siguiente, cuando fue entrevistado sobre este caso, el director de Tránsito, José Luis Assaf, dijo el automóvil era propiedad privada y hasta en su flujograma de datos se lo puso como propiedad de Téllez Chumacero.
Lo que llama la atención de las primeras reacciones del Ministerio Público y la Policía es que ninguna de esas instituciones se haya preocupado en verificar el dato proporcionado por los involucrados. En las oficinas del RUAT existe un efectivo de tránsito que, tras consulta de sus superiores, pudo haber verificado, directamente en el sistema, cuál era la situación legal del automotor.
Tras la insistencia periodística, los informes preliminares dieron lugar a otros en los que ya se admite que el vehículo le pertenece a la empresa de servicio. A tiempo de anunciar que presentará una demanda penal contra los siete funcionarios, el gerente general interino, Wilhelm Piérola, dijo que “tengo toda la documentación del vehículo y es propiedad de Aapos”.
Lo curioso es que, en efecto, el vehículo aparece como “particular” en el RUAT y ayer se dijo que eso fue un error en el momento de registrarlo. El minibús fue adquirido en 2014, cuando el gerente de Aapos era Williams Cervantes, que luego llegó a ser alcalde de Potosí, postulado por el MAS.
