El Tío, la deidad oscura de las minas, reclamó una vez más la vida de un joven trabajador cruceño de 18 años, quien no logró sobrevivir a la implacable crueldad de las profundidades.
Los efectivos de la Unidad de Bomberos se dirigieron a la mina Santa Catalina en el Cerro Rico de Potosí con el único objetivo de recuperar el cuerpo sin vida del minero.
Desde el momento en que pisaron la entrada del yacimiento, los policías detectaron la ominosa presencia del gas de mina, lo que complicó en gran medida las labores de rescate. Sin embargo, no se dieron por vencidos y, después de ventilar la zona, se adentraron en las entrañas de la mina, donde hallaron el cadáver del minero.
El coronel Limberth Zurita, director departamental de la Unidad de Bomberos de Potosí, informó que la labor de rescate se convirtió en una ardua batalla, pero tras diez largas horas de esfuerzo lograron extraer el cuerpo sin vida del joven.
