La explotación minera del Cerro Rico de Potosí por casi 500 años pasa factura a través del deterioro de la roca y la presencia de hundimientos que afectan la estructura de la llamada “Montaña de plata”.
Ayer se reportó dos nuevos hundimientos, el primero a las 12:00 en el sector oeste del yacimiento lo que generó una columna de polvo muy gruesa que poco a poco se fue perdiendo.
El segundo caso se reportó a las 12:15 en la zona alta, por encima de la zona 4.400, con una columna más delgada que la primera y menos densa que se perdió más rápidamente.
Del reporte se infiere que en caso de haberse producido dos hundimientos nuevos, se trataría de uno más grande que el otro, pero nadie se atrevió a señalar que con seguridad sean nuevos huecos los que elevaron las columnas de polvo.
Un minero, que no quiso ser identificado, señaló que es posible que no se trate de nuevos hundimientos sino de los antiguos huecos que hoy por hoy presentan un debilitamiento en los taludes (bordes) lo que puede generar el deslizamiento de carga suelta dando lugar a grandes columnas de polvo.
De tratarse de nuevos hundimiento o del deslizamiento de carga lateral de los ya existentes se estaría frente a un mayor daño que sufre el Cerro Rico de Potosí.
Ayer se llamó al celular del gerente regional de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Ramil Silvestre, para que se informe si se trataba de nuevos hundimientos o mayor deterioro de los ya existentes, pero no se tuvo la fortuna de recibir una respuesta.
Únicamente se tiene una versión respecto al surgimiento de dos nuevos hundimientos y la posición de un minero que de forma más mesurada sostiene que podría ser el deslizamiento de carga de hundimientos ya existentes con anterioridad.
133 HUNDIMIENTOS
Durante una anterior entrevista, el gerente regional de la Comibol, Ramil Silvestre, confirmó que un estudio establece que existen 133 hundimientos en el Cerro Rico de Potosí.
