Horror y dolor en Tinguipaya. Un desalmado hombre acabó con la vida de su esposa e hija y la inquietante hipótesis del escenario sangriento que se maneja es: infidelidad.
La escalofriante noticia se conoció ayer por declaración de la fiscala departamental Roxana Choque, quien visiblemente apenada elevó la cifra de feminicidios e infanticidios, a siete y dos, respectivamente, en el Departamento de Potosí este año.
“Madre e hija fueron privados de la vida de manera violenta”, declaró sin dar mayores detalles sobre lo sucedido en la comunidad de Tomacunca del municipio de Tinguipaya.
El sospechoso de feminicidio tiene seis hijos en común con la mujer que mató. A la más bebita de un año también la asesinó, y sobreviven cinco.
La mayor de 22 años se quedó al cuidado de sus hermanos menores tras la tragedia que conmueve a la población en Tinguipaya por la crueldad que empleó para asesinarlas.
Se conoce que el hombre usó algún objeto contundente para golpear en la cabeza de su pareja. La niña lloraba al ver la agresión a su madre y para callarla también habría usado el mismo objeto para golpear en la cabecita a la bebita.
Ambas murieron por un traumatismo encéfalo craneal abierto con pérdida de masa encefálica; es decir, que la cabeza de ambas explotó por los golpes.
