Los dos menores que sufrieron quemaduras de segundo grado tras la deflagración de Gas Licuado de Petróleo (GLP) fueron dados de alta hospitalaria después de un tratamiento riguroso. Sus padres continúan recibiendo atención médica.
Así lo confirmó ayer el responsable de la Unidad de Bomberos, coronel Limberth Zurita, quien dijo que los menores volvieron a su casa con su familia ampliada.
Los cuatro integrantes de la familia —papá, mamá e hijos— salieron malheridos luego de la deflagración que los quemó y destruyó la habitación donde pernoctaban.
La causa del incidente fue que la manguera no estaba conectada debidamente a la garrafa lo que causó la fuga de gas. El GLP impregnó toda la casa y una chispa causó el incidente que casi termina en tragedia.
