El efecto de la sexta ola de la pandemia de la covid-19 ya empieza a repercutir en el ascenso de casos en el Departamento de Potosí que, en estos últimos seis días, registró 47 nuevos contagios, panorama que preocupa más al personal de salud porque la población va rehuyendo a la vacuna.
Como principal medida de prevención en la lucha contra la nueva variante de la covid-19, la unidad de epidemiologia del Servicio Departamental de Salud (Sedes) la semana pasada instaló varios puntos de vacunación de la quinta dosis para la población en general, pero, luego de tres días intensos de trabajo, la asistencia de la ciudadanía fue mínima.
De acuerdo con los reportes que publica el Sedes, el ascenso de casos positivos se fue presentando desde el martes 13 de diciembre en el que se tuvo tres positivos, el miércoles 14 llegó a cuatro, el jueves 15 a ocho, y el pico más alto se registró el viernes 16 con 15 casos de los cuales tres estuvieron en la capital potosina, mientras que el sábado el registró mostró 10 casos. Ayer hubo siete casos.
“Haciendo un balance el resultado es bastante flojo ya que ha habido baja asistencia de la población potosina sobre todo de los padres de familia. Se ha llegado aproximadamente a un 25 por ciento de la cobertura que nosotros habíamos pensado lo que es bajo por lo que hay que trabajar bastante en una cultura vacunal ya que no se llegó al objetivo que nos trazamos, pese a esto esta labor va seguir en los centros de salud a quienes se les ha instruido que sigan vacunando para de qué manera la gente pueda ser inmunizada”, sostuvo el jefe de epidemiologia de Sedes, Huáscar Alarcón.
