Mientras continúa la cuarentena en potosí, las familias deben permanecer en sus casas para cuidar su salud y de la de sus seres queridos para evitar la expansión del coronavirus, que en el Departamento, hasta este sábado 11 de abril, ya tenía 15 casos positivos. Muchas familias permanecen en sus domicilios esperando el fin del confinamiento, pero otras, no saben qué hacer porque padecen enfermedades crónicas como la diabetes que requiere un seguimiento permanente.
San Miguel de Cantería, está muy lejos de la ciudad, es uno de esos barrios nuevos nacidos gracias a la migración de habitantes de municipios cercanos a la ciudad que se establecieron en las zonas altas de la ciudad y formaron barrios hace un par de años.
El Potosí conversó con doña Flora Porco, madre de un menor que no camina, esposa de un paciente renal. Ella tiene diabetes.
“Mi problema es que estamos tres enfermos en mi domicilio. Mi hijito no camina, yo estoy enferma con diabetes, con pinchazo vivo y mi esposo está con hemodiálisis, está con un ‘ agujero’, tiene que ir dos veces a la semana al hospital al la Caja. Gracias a Dios Tengo caja, porque sino cuánto me costaría”, dijo.
En el caso del esposo, se infiere que recibe diálisis peritoneal, que es cuando la persona que padece una enfermedad de los riñones, tiene un catéter, un tubito que sale de su estómago y que es conectado a un equipo que permite depurar los líquidos, el trabajo de limpieza de la sangre que los riñones no pueden, debido a una insuficiencia renal.
“(Mi esposo) no duerme. Está paradito, al campo le quiero llevar. En el campo, vivo en Chaquí Baños, ‘más abajito’. Quisiera irme”, lamenta doña Flora.
Por la cuarentena, el ciudadano y su familia no puede salir y doña flora dice que quiere salir de la ciudad para irse al campo.
“No duerme. Es como para llorar. Respiración le falta”, agregó.
Debido a su enfermedad, es consciente de que es más vulnerable y doña Flora se pregunta cómo acudir a los mercados en medio de una pandemia y casos positivos en la ciudad de Potosí.
“Del abastecimiento, totalmente (nos falta). Cómo vamos a ir tan lejos al mercado Uyuni, no podemos ir. Ahora, en esos números que nos toca (por la cédula de identidad) yo, enferma, cómo voy a ir a abastecerme. No puedo ir. En cuanto a las cosas que tenemos, la luz, tenemos. Agua y alcantarillado no tenemos, ‘aquisitos’ (en la tierra) hacemos baño. Ahí nos podemos contagiar. Toda la gente de esta zona va allá a hacer baño”, afirmó, en el sentido de que muchas familias no tienen alcantarillado y por ello van a lugares cercanos, como terrenos baldíos a hacer sus necesidades.
“Quisiéramos el alcantarillado. Ya hemos puesto con nuestra plata, pero falta la instalación a la Calle 11. No tenemos baño, no tenemos nada”, continuó.
Mientras sigue la cuarentena, hay calles en silencio, muchas familias que en silencio sufren sus dolencias en un rincón de sus casas.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
