Un férreo control militar a partir de esta madrugada se implantó en la ciudad de Potosí, luego de que el Gobierno emitió la emergencia sanitaria en Bolivia después que los casos de COVID-19 ya llegan a 32.
Los efectivos castrenses revisan la cédula de identidad de las personas para que puedan llegar a los mercados. Hoy les toca a los ciudadanos que sus carnets terminan en 7 y 8.
Caso contrario, las personas serán sancionadas con una multa de mil Bolivianos.
Además, los permisos de circulación a los motorizados quedaron nulos, por lo que solo los vehículos sanitarios y de control policial son los únicos autorizados para transitar por las calles.
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