Sin pánico y con buena respuesta del personal sanitario: así reaccionó Potosí frente a los tres primeros casos sospechosos de coronavirus que fueron reportados ayer. Respetando la línea informativa impuesta para la pandemia, el informe completo fue ofrecido anoche por el gobernador, Omar Veliz.
Y así como el elemento humano fue puesto a prueba con estas tres primeras sospechas, también entró en juego la infraestructura sanitaria, desde el centro multifuncional (ex Unidad Sanitaria) de plaza Arce, hasta el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias Médicas (Cruem), pasando por el hospital de tercer nivel Daniel Bracamonte, que tiene una Unidad de Infectología.
Son tres casos, pero solo sospechosos. El responsable de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud de Potosí, Huáscar Alarcón, reportó a media tarde de ayer la existencia de tres casos de personas extranjeras que tienen síntomas de coronavirus y, por ello, se procedió a aislarlos.
Son uno colombiano y dos daneses. Aquel procedía de Calama, Chile, y fue llevado hasta el hospital Daniel Bracamonte, que es de tercer nivel, cuando sus síntomas hicieron pensar que podría tratarse de coronavirus. Mientras estuvo ahí, el nosocomio cerró sus puertas y no dejó entrar ni salir a nadie. Al promediar las 16:30, el paciente bajo sospecha salió del hospital en una ambulancia y fue llevado al Cruem para ser aislado.
Los otros dos pacientes son de Dinamarca. Llegaron primero al multifuncional donde se procedió de igual forma: el edificio fue cerrado hasta que llegó el personal del Cruem.
Aunque el miedo es notorio en la gente y, al igual que en el resto del país, las farmacias agotaron reservas de barbijos y alcohol en gel, la reacción frente a estos tres casos sospechosos ha sido bastante prudente.
Las tomas fueron enviadas a La Paz. En conferencia de prensa ofrecida anoche, las autoridades dijeron que los resultados serán conocidos en 72 horas.
Se trata de tres extranjeros
Los tres casos sospechosos corresponden a tres jóvenes, uno de Colombia y dos de Dinamarca.
El caso más serio es el del colombiano que, según Alarcón, es el que luce más decaído. Tiene 30 años y. antes de llegar a Bolivia, estuvo en Ecuador y Perú. Ingresó al país el 3 de marzo y una semana después había llegado a Oruro donde ya se internó al sentir malestares.
Al llegar a Potosí, sintió empeorar así que acudió al Hospital Bracamonte donde se lo aisló al ver que concurría el criterio epidemiológico de contacto; es decir, estuvo en lugares donde se confirmó casos de coronavirus y presenta algunos síntomas. No se confirmó que haya estado vendiendo pastillas en los micros.
Los daneses son de 22 y 23 años. Llegaron a Sudamérica hace cinco meses y en los dos últimos estuvieron en Argentina y Chile. De Calama pasaron a Uyuni hace diez días y, hace una semana, el de 23 años empezó a sentir los síntomas. Lo propio ocurrió con el de 22 años, hace dos días.
Acudieron hasta el multifuncional pidiendo que les hagan pruebas de coronavirus. Tenían temperaturas superiores a los 37 grados, dificultad respiratoria, tos seca y uno de ellos está con diarrea y deposiciones líquidas.
Se tomó muestras biológicas de los tres y se las envió ayer mismo a La Paz. Los resultados deberían llegar hasta el lunes.
Desinfectaron escuelas, instituciones y dieron charlas
El responsable de la Unidad de Salud Ambiental del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Javier Solíz, informó que esta semana desinfectaron diferentes instituciones.
Recordó que esta actividad es rutinaria y que antes de que esta enfermedad surja y la Organización Mundial de la Salud la declare como pandemia, ya realizaron desinfecciones en escuelas y colegios.
Sin embargo, esta semana se realizaron otras varias actividades de desinfección en instituciones.
“Hemos intensificado el pegado de afiches sobre el lavado de manos en todas las instituciones; hemos priorizado los bancos, donde ha ido el personal de salud ambiental”, dijo.
