Un escondite de parejas quedó al descubierto debajo del puente Tinku, donde, algunos jóvenes, tenían sexo luego de quedar embriagados o después de drogarse.
Este lugar pasaba desapercibido en plena avenida de mucho tráfico vehicular porque usaban un forado, que supuestamente ellos mismo hicieron, para entrar al espacio debajo del puente.
Un control o patrullaje en busca de puntos de consumo alcohólico permitió descubrir a un grupo de efectivos policiales este sitio de “lujuria” donde se drogaban y embriagaban.
Al momento de la intervención policial, se encontró a una pareja de jóvenes que tenía sexo. Usaban cartones y una frazada como cama cuando fueron descubiertos. Estaban completamente ebrios, tanto la mujer como el hombre.
En el lugar se encontró cualquier cantidad de envases plásticos de bebidas alcohólicas, pero lo que llamó más la atención, fueron las pipas artesanales fabricadas y usadas. En estas pipas había restos de marihuana, de acuerdo con lo que se pudo observar.
