El consumo de espuma para jugar durante las actividades del Carnaval fue creciendo día a día hasta que ayer se tuvo un alto movimiento debido a las fiestas organizadas en instituciones y mercados así como por la salida de los establecimientos educativos para bailar en las calles.
Carla Mendoza es una de las personas que se puso a vender espumas de una marca habilitada para el juego y destacó que durante toda la mañana comercializó 100 unidades del producto.
No quizo informar respecto al precio en el que adquirió el producto que llegó al consumidor final en el precio de 10 boliviano la unidad.
Los niños fueron los que más se divirtieron con las espumas aunque algunos padres de familia se quejaron porque durante la salida de su hijo gastaron entre 40 a 50 bolivians unicamente en las espumas.
