Germán L. R., alias “el Roscoli”, chofer de un taxi negro, dopaba a sus pasajeros invitandoles alcohol o cerveza mezclados con diazepam con la finalidad de robarles sus pertenencias.
Investigadores de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) presentaron al ciudadano, que supuestamente tiene antecedentes policiales, a las cámaras de televisión.
“Esta es la primera vez, y nada más”. Así respondió “el Roscoli” a el Potosí y admitió que fue la primera vez que “pildoreó” a su cliente. Sin embargo, el director de la fuerza anticrimen, Willy Daza, aseveró que no fue la primera vez que cometió el ilícito contra una persona, porque hay más víctimas.
“Se procedió con el arresto correspondiente y en la entrevista policial, él mismo admite que sí hubiese realizado el dopaje con diazepam y otro somnífero más que utiliza. También admite que en otras ocasiones habría realizado este delito”, afirmó el jefe policial en conferencia de prensa.
La víctima de “el Roscoli” abordó el vehículo, con placa de control 3778 IDI, frente a una quinta de la avenida Polioducto con dirección a su domicilio.
