Un joven de 19 años aproximadamente quedó en calzoncillos luego de que delincuentes le quitaron todo lo que llevaba puesto porque la victima estaba en completo estado de ebriedad.
El muchacho casi amaneció congelado y los vecinos tuvieron que prestarle una toalla con la cual le cubrieron. El muchacho fue llevado a su domicilio porque uno de los vecinos pagó su taxi, de acuerdo con el informe al que accedió el Potosí.
