El diputado de Demócratas Gonzalo Barrientos, en visita a este diario, denunció que los asambleístas que gritaron "Bolivia dijo No" durante los actos de homenaje al 6 de agosto pasado sufren persecución.
Barrientos destacó que los asambleístas del Movimiento Al Socialismo pretenden llevarles al Tribunal de Ética con la finalidad de eliminar a los que constituyen un obstáculo en la aplicación de sus políticas.
Aunque no fueron notificados al Tribunal de Ética, los asambleístas potosinos sostienen que explicarán que su posición es de defensa del voto que el pueblo boliviano mayoritariamente expresó su rechazo a la repostulación de Evo Morales, lo cual no constituye una falta sino un compromiso con la verdad y los principios establecidos en la Carta Magna que tiene el país.
La denuncia de Gonzalo Barrientos es calificada como irrisoria por el presidente de bancada del MAS en la Asamblea Legislativa Departamental, Policarpio Acarapi.
