Ayer se conoció que José Miranda Quilo, delegado departamental de la Defensoría del Pueblo, dejó el cargo por problemas familiares.
Miranda asumió este cargo el 22 de julio de 2016.
Tras cumplir casi dos años, explicó que su alejamiento se debe a situaciones de orden familiar y personal.
Agradeció a la población por el apoyo y la ayuda que recibió para cumplir con la misión que asumió sus funciones: llevar adelante una labor comprometida en la defensa de los sectores, cuyos derechos son más vulnerados como son las niñas, niños, adolescentes, personas adultas mayores, personas con discapacidad, pueblos indígena originario campesinos, población de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales y transgénero, privados de libertad, mujeres y otros grupos.
