El delantero brasileño Neymar, blanco de duras críticas por su desempeño en el Mundial de Rusia, defendió su estilo de juego, rebatió las críticas con un toque de ironía y anunció que se queda en el París Saint-Germain frente las especulaciones que le situaban en el Real Madrid.
"Mi fútbol es de regate. No puedo decir a mi adversario: 'Mi amor, con permiso, me deja hacer gol'", afirmó en la víspera el 10 de la Canarinha en su primera aparición pública desde el Mundial, con motivo de una subasta de beneficencia organizada por el Instituto Neymar.
Después de unos días recluido en su mansión de Río de Janeiro, con apenas unas pocas manifestaciones en sus redes sociales, Neymar rompió su silencio para defender la grandeza de su nombre, aunque sin el menor atisbo de autocrítica.
"¿Desvalorizado? Salí de la Copa y hasta ahora están hablando de mí. Entonces no me desvaloricé. No me olvidan nunca", respondió.
