Dos jóvenes de 17 y 18 años se salvaron de arder como antorchas humanas porque una turba de comunarios de Karachipampa pretendió quemarlos vivos por haber entrado a una casa sin autorización del dueño.
Al respecto, el fiscal departamental, Fidel Castro, informó que los dos jóvenes fueron encontrados en flagrancia en el domicilio particular.
Al ver a los adolescentes dentro, los vecinos alertaron a los demás y los aprehendieron, luego los amarraron con gomas, dijo.
"Cuando llegó el propietario del inmueble ya habían entre 40 a 50 comunarios en el inmueble", complementó.
En ese interín, el dueño de la casa comenzó a llamar a la Policía y a los papás de los jóvenes y el adolescente de 17 años trató de escapar.
El intento de huir alteró los ánimos de los comunarios. Lo agarraron y supuestamente lo agredieron físicamente.
"Posteriormente, les echaron gasolina para tratarlos de victimar pretendiendo hacer justicia comunitaria", informó el fiscal.
Sin embargo, el dueño de casa se opuso a que les prendan fuego y sugirieron entregarlos a la Policía.
