Tras los últimos sucesos de magia negra y hechicería, el Gobierno Autónomo Municipal de Potosí tomó la decisión de incrementar el control en el Cementerio General y habilitar las cámaras de seguridad para evitar hechos de esta clase.
Ayer, luego de quemar ocho féretros macabros de brujería y las dos muñecas atravesadas por alfileres, Silvia Karen F., victima de magia negra, dio por concluida la pesadilla que vivió su familia.
La Alcaldía decidió cerrar con candado la puerta del mausoleo de los exrentistas de la Comibol para evitar que sigan con esta práctica.
Los efectivos de la policía Urbana realizaron un "peinado" por todo el camposanto con la finalidad de controlar y encontrar más evidencias de hechos de brujería.
En ese ínterin, vieron hacer un ritual a un curandero en el lugar del exhorno crematorio. Ahí había una pareja de jóvenes que se hacía bañar a plena luz del día.
Consultada, a la pareja de jóvenes qué hacía, el hombre respondió: "un ritual para que no nos separemos nunca".
