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FOTOGRAFÍAS en el lugar donde los féretros fueron enterrados en una tumba del mausoleo de los rentistas de la Comibol.
Alarmadas e impresionadas, varias personas denunciaron ante el administrador del Cementerio General el hallazgo de dos muñecas, cuyos cuerpos estaban atravesados por cientos de alfileres junto a una leyenda que decía: “que se maten”.
El hallazgo tuvo lugar en el pie de una tumba del pabellón de los rentistas mineros.
Una de las muñecas estaba en una caja forrada con tela negra, que se asemejada a un féretro, mientras que la otra, en una de color blanco.
En el lugar había cientos de alfileres, casi todos incrustados en diferentes partes de los cuerpos de las muñecas.
En el mismo lugar se encontró, al menos, cinco fotografías de una mujer muy simpática.
En reverso de una de ellas se podía leer una leyenda que dice: “que peleen, se maten, q’ discutan siempre, que no sean feliz, q’ solo haya odio. Que se maten en sus borracheras, se peguen, maten”.
Esta leyenda hace referencia a una pareja cuyos nombres son: “Silvia y Pablo”, contra quienes se hizo supuestamente la magia maléfica.
Una de las muñecas viste un vestido de negro, mientras que la otra tiene el mismo atuendo, pero negro y rosado.
Los féretros pequeños encontrados aterrorizaron a los visitantes, quienes aseguraron que se trata de un ritual de brujería que se suele hacer para lastimar a las personas.
La sola apariencia de las muñecas asusta, más aún porque se las encontró a lado de una tumba. Según testigos, quienes hacen estos actos buscan algún resquicio para introducir los “trabajos” que les arman los brujos o curanderos.
De acuerdo con los antecedentes obtenidos por el Potosí, una pareja fue la primera que encontró esta brujería. Pensaron que se trataba de algún feto que habría sido dejado después de un aborto supuestamente provocado.
