Funcionarios de la Policía Urbana, que depende del Gobierno Autónomo Municipal de Potosí, procedieron con el cierre de tres locales de expendio de bebidas que ya estaban clausuradas y ahora duplican la sanción económica a las locatarias.
Así lo informó a el Potosí el intendente municipal, teniente Víctor Hugo Claros, quien dijo que las personas cancelarán la suma de 13.000 Bolivianos cada una por abrir el local que ya estaba clausurado.
"Ya estaban con una clausura de diez días, no contaban con la licencia de funcionamiento, pero al aperturar estos negocios se sanciona con 6.000 UFV (13.000 Bolivianos)", dijo.
Claros afirmó que las locatarias ya tenían una sanción de 4.000 UVF, pero al abrir sin la autorización del Gobierno Municipal reincidieron y se incrementó su sanción a 6.000 UFV.
Afirmó que muchos locales fueron clausurados en la Villa Imperial, toda vez que no tenían su licencia de funcionamiento. Sin embargo, solo algunos acuden a la Alcaldía a tramitar su licencia de funcionamiento, pero otros vuelven a reabrir sin este requisito indispensable.
