Jorge López Arenas, director general de régimen penitenciario de Bolivia, negó que el acusado de supuestos hechos de corrupción, Juan Carlos Azurduy, director de régimen penitenciario de Cantumarca, sea su ahijado.
Los familiares de los internos interrumpieron la conferencia de prensa que brindaba López Arenas y denunciaron ese hecho a los medios de comunicación. El informe que presentaba el director general terminó en escándalo por la interrupción de familiares de los privados de libertad.
“¡Jamás, jamás se va encubrir!”, respondió López cuando se le consultó si había una supuesta protección hacia el director de régimen penitenciario de Cantumarca.
Los más de 400 internos del penal sostienen una huelga de hambre dura exigiendo la destitución de Azurduy, quien es sindicado por supuestos de corrupción.
López informó que llegó a la Villa Imperial con la finalidad de recibir las nueve denuncias que existiría en contra de Azurduy. “Una vez que llegue a La Paz se hará la evaluación correspondiente para ver la veracidad de las denuncias”, afirmó.
