Los trabajadores fabriles del país demandan que se detenga la internación ilegal de productos porque eso está matando la industria boliviana y se afecta a la fuente laboral de los asalariados.
Dirigentes de los fabriles de todo el país participaron ayer en el ampliado nacional desarrolado en la Villa Imperial, oportunidad en la que surgieron las preocupaciones de los asalariados por diferentes factores que afectan la actividad laboral.
El ejecutivo de la Confederación General de Trabajadores Fabriles de Bolivia (Cgtfb), Víctor Quispe, informó ayer sobre las reuniones que sostuvieron con el Gobierno para que se pueda constituir una mesa de diálogo tripartita para analizar la situación de la producción nacional.
La principal preocupación de los trabajadores fabriles es el contrabando que afecta a los productos bolivianos, porque los países vecinos cuentan con mayor tecnología, lo cual les permite producir con costos más bajos que los que existen en el país y no se puede competir con ellos en los diferentes mercados.
