Los rentistas y jubilados de la Villa Imperial marcharon ayer contra la Ley Nº 475 (del Seguro Universal) a la que cuestionan porque otorga el derecho de atención médica a quienes no son aportantes de las cajas de salud.
El dirigente Paulino Incata dijo que no se puede permitir que el gobierno intervenga una institución privada, porque el patrimonio y el funcionamiento de las cajas de salud se debe al aporte de los trabajadores.
Destacó que ahora las personas que no aportan tendrán más beneficios que los propios jubilados, quienes deben cumplir una serie de requisitos para ser atentidos por los médicos, pero los otros lo harán a sola presentación de su cédula de identidad.
