Según indagaciones de este medio, nadie frena el incremento unilateral del precio del pan de batalla de tres unidades por un Boliviano frente a 0,40 por cada pan pese a las críticas de dirigentes vecinales.
En el ampliado de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve) acordaron pedir al ejecutivo municipal inicie acciones penales contra los panificadores asociados que definieron el incremento del precio del pan de batalla.
Los panificadores, en su defensa, argumentaron que les recortaron los cupos de harina subvencionada que antes recibían de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa).
En una reunión con el representante nacional de Emapa se pudo conocer que algunos panificadores no recogieron la harina por lo que se habría dispuesto ya no entregarles el producto pero exigieron que se reponga el precio anterior para que se pueda definir las acciones destinadas a reponer la entrega del producto vital para la elaboración del pan de batalla.
Los vecinos lamentaron que además del incremento del precio del pan, los panificadores asociados hayan reducido el peso de este alimento, puesto que denunciaron que encontraron panes de hasta 36 gramos, cuando –por lo menos– debería tener un peso mínimo de 45 gramos y máximo de 50 porque en el pasado ese era el peso normal de ese alimento de la familia.
