La recaudación de regalías mineras del primer semestre de la presente gestión bajó en 45.5 millones de Bolivianos, de acuerdo con el informe de la secretaría de Minería y Metalúrgia del Gobierno Autónomo del Departamento de Potosí.
El documento entregado por la Unidad de Regalías Mineras establece que entre enero a junio de este año captaron 210.488.478 Bolivianos por aporte minero mientras que en similar perido del año 2015 se tuvo un ingreso de 255.996.082 Bolivianos.
La disminución porcentual de los ingresos comparativos entre los dos años corresponde al 17,7 por ciento, lo cual es considerado como muy elevado por funcionarios de la Gobernación de Potosí.
Si se toma en cuenta que las gestiones 2011 y 2012 los ingresos por regalías fluctuaron entre 765 y 628 millones de Bolivianos, la meta establecida para este año (466 millones) es bastante conservadora, y sobre eso se tiene una recaudación menor a lo previsto.
Los reportes de la secretaría de Minería señalan que se están implementando diferentes acciones destinadas a mejorar los ingresos departamentales por la actividad minera, pero existen limitaciones por las bajas cotizaciones de los minerales.
Si bien lo recaudado en junio (40.9 millones de Bolivianos) es superior al promedio de los meses precedentes, ello no incide de manera muy fuerte para llegar a las captaciones de pasados años y menos a lo que recibían hace cuatro o cinco años, cuando las cotizaciones llegaron a sus niveles más altos.
El gobernador potosino, Juan Carlos Cejas, en una entrevista anterior, lamentó la excesiva dependencia del presupuesto departamental respecto a las regalías mineras ya que ese concepto constituye el 70 por ciento del total de recursos que manea la institución.
Para este año se calcula una disminución de los ingresos del orden del 40 por ciento, porque no solo la regalía minera está en baja sino también el impuesto por las ventas de hidrocarburos lo cual afecta a todas las instituciones que se benefician de la comercialización del gas.
Potosí tiene por ello menor recursos, tanto por el Impuesto Directo de Hidrocarburos (IDH) y regalías mineras lo cual se siente en su presupuesto y los ingresos mensuales.
