Los vocales del Tribunal Departamental de Justicia, Wilfredo Ramos Quispe, Pastor Ismael Molina y su excolega Freddy Romay Gonzales fueron condenados –en primera instancia– a cinco años de presidio a cumplirse en la cárcel de Cantumarca.
La sentencia fue emitida y leída ayer por la presidenta del Tribunal de Sentencia Nro. 2, Eldy Duarte. “El Tribunal de Sentencia Nro. 2 del Tribunal Departamental de Justicia resuelve, por unanimidad, imponer sentencia condenatoria por el delito de prevaricato, en razón de que la prueba ha sido suficiente para generar en el Tribunal la convicción sobre la responsabilidad penal de los acusados”.
De acuerdo con la querella, los sindicados fueron también denunciados e investigados por resoluciones contrarias a La Constitución y las leyes, delito por el cual fueron absueltos.
Duarte, luego de hacer conocer la sentencia condenatoria, anunció que la lectura íntegra de la condena será audiencia para el martes 19 de julio, a las 18:00.
Los ciudadanos fueron denunciados presuntamente por anular una sentencia dictada por una autoridad inferior a ellos en la cual declaraba improbada una demanda extraordinaria de usucapión.
Pero, contrariamente, Wilfredo Ramos Quispe, Pastor Ismael Molina y Freddy Romay Gonzales revocaron esa sentencia del funcionario judicial inferior en grado.
Según los datos que cursan en el cuaderno de investigación, en el área de terreno que se disputaba existe la construcción de una unidad educativa denominada “Juan Evo Morales”.
