“¡Esto no es desfile, es marcha de protesta!”, “¡Qué viva la libertad de expresión!”, “¡fusil, metralla, la prensa no se calla!”. Esos y otros estribillos fueron expresados a viva voz para impedir que el Gobierno abra y modifique la Ley de Imprenta.
De manera categórica y contundente, los periodistas potosinos rechazaron la modificación de la Ley de Imprenta que pretende el actual régimen de Gobierno tras el escándalo del caso Gabriela Zapata.
El secretario de conflicto de la Federación de Trabajadores de la Prensa de Potosí (FTPP), Hugo Gonzales, lamentó que nuevamente se pretenda abrir y perforar la ley e impedir que se conozca la verdad de todos hechos irregulares que ocurren en el país.
Hay una clara intención del Gobierno de cerrar medios de comunicación y atentar a la libertad de expresión, no solo de los periodistas sino de toda la población boliviana.
“Es la segunda vez que se está queriendo modificar la ley para judicializar”, dijo en su discurso que se pronunció en el histórico atrio de la Catedral potosina.
Los informadores marcharon para rechazar que la intención que existe y ratificaron que sin libertad de expresión no hay democracia. Gonzales afirmó que todos los trabajadores de la prensa de Potosí están en estado de emergencia y en pie de lucha para impedir que se perfore la Ley de Imprenta.
Por su parte, el ejecutivo de la FTPP, Gastón Noya, afirmó que sobre todas las cosas se defenderá la libertad de expresión que está consagrada por la Constitución Política del Estado.
“No vamos a permitir de ninguna manera que se judicialice la labor de los trabajadores de la prensa, como está haciendo actualmente con los profesionales abogados. Los periodistas no vamos a pisar los estrados judiciales porque la Ley de Imprenta está vigente y vamos de defenderla por sobre todas las cosas su vigencia”, expresó el dirigente.
Las marchas de protesta se desarrollaron en los nueve departamentos de Bolivia, tal como se anunció desde la Confederación de Trabajadores de la Prensa de Bolivia.
