En las últimas semanas, los actos delictivos cometidos entre adolescentes de 11 y 18 años se incrementaron en Potosí. Y desde las Defensorías de la Niñez y Adolescencia se alertó porque algunos padres de familia no están cumpliendo su rol de progenitores.
La titular de esa repartición dependiente del Gobierno Autónomo Municipal de Potosí, Eunice Cruz, lamentó que los casos hayan incrementado con recurrencia.
Afirmó que los menores no están exentos de la responsabilidad penal que conlleva delinquir, ya sea con trabajos comunitarios o la privación de libertad.
En algunos casos, los adolescentes infractores provienen de familias con conducta agresiva donde no existe la protección ni la orientación necesaria para el joven.
“Los padres de familia deben asumir el rol fundamental de orientar a sus hijos”, dijo, pero lamentó que en estos casos que se presentaron no hubo esa instancia que podía haber permitido moldear la conducta de los adolescentes.
De acuerdo con los datos obtenidos la gestión pasada, el derecho más vulnerado de los menores es el derecho a la familia. En algunos casos los papás o mamás están ausentes o separados. Y este factor conlleva al adolescente formar su identidad en parámetros que encuentra en la calle o los medios de comunicación donde exhiben programas que no son aptos para su edad.
