4
HORAS al día limpiará los ambientes de las Defensorías el hombre que fue sentenciado a trabajos comunitarios.
Un hombre fue sentenciado con trabajos comunitarios por rechazar y maltratar emocionalmente a su hijo. La historia de Juan (nombre ficticio) es triste, desde que nació no conoció el amor de padre.
Hoy tiene 17 años. A sus 13 se enteró que su padre vivía y lo buscó para conocerlo y reclamarle su amor que nunca tuvo hasta esa edad. Al conocer a su papá, el adolescente se llevó una decepción.
El hombre lo rechaza y lo maltrata. Juan incluso quiso quitarse la vida. Este caso motivó a las Defensorías de la Niñez y Adolescencia asumir su rol: proteger al adolescente. Es así que la titular de esta repartición, que es dependiente del Gobierno Municipal de Potosí, Eunice Cruz, inició una demanda contra el hombre, que pasa una miserable asistencia familiar de 350 Bolivianos, pese a ostentar un cargo jerárquico con buena remuneración en una empresa estatal.
La vida de Juan cambió. Ahora que conoce a su papá, también conoció el verdadero desamor hacía él. Cruz afirma que el desafecto que tiene el papá hacía su hijo degeneró en que el muchacho se haya inclinado al consumo de alcohol.
“Cuando su hijo le iba a visitar o comunicarle de alguna actividad que tenía en su colegio, siempre ha recibido rechazo, ataques contra su autoestima de parte de su padre”, comentó.
El maltrato emocional originó un cambio en la conducta de Juan. Ahora el adolescente tiene una conducta agresiva hacia su madre con quien se desquita por el desafecto de su papá.
“Debemos referir que estos malos tratos ha recibido desde que el adolescentes, de manera personal, ha buscado al padre. Él solo buscaba el afecto de su padre”, afirmó Cruz.
El muchacho, que recientemente salió bachiller, fue sometido a un examen sicológico. En el resultado de ese estudio se evidencia que Juan tiene un cuadro de depresión y un autoestima bajo.
“Lo que nos ha preocupado es que él ha empezado a consumir bebidas alcohólicas y ha intentado atentar contra su propia vida”, dijo la responsable de las Defensorías. Y exhortó que el papel del padre es crucial en el desarrollo personal de la niñez y adolescencia.
Lamentó que el papá de Juan haya expresado adjetivos hirientes contra su hijo al señalarle “yo a vos no te quiero, no siento nada por ti así sea doloroso o cruel, tiene que aceptar eso”.
Lo peor que le ha sucedido a Juan es que ahora su padre no le dirige la palabra. Los mensajes que le envía a su padre por whatsapp fueron bloqueados e incluso no estuvo en el acto de promoción de su bachillerato, pese a la invitación que le hizo.
Los intentos del adolescente para captar el amor de su padre fueron vanos porque a cambio recibió humillación y desafecto que ha impedido tener una mínima relación afectiva con su padre.
"Nunca he recibido un abrazo de él", dice Juan en su declaración ante el juez que le sentenció con trabajos comunitarios a favor de la niñez y adolescencia.
