El conductor de un auto particular usado como taxi M.B.C. fue enviado ayer a la cárcel de Cantumarca por existir elementos que hacen suponer su participación en un hecho de violación denunciado por una mujer de 20 años.
El juez cautelar segundo, Marcos Miranda, definió la detención preventiva del acusado por existir elementos que hacen suponer que no se someterá a la justicia y podría fugar.
El fiscal Sergio Fajardo efectuó la acusación fiscal señalando que el taxista fue sindicado por la víctima como el autor del delito de violación, hecho cometido el 19 de noviembre cuando la mujer estaba en condición de pasajera del automovil Nissan café, con placa de control 1334 YTS.
La joven tenía a su hijo en brazos cuando a la altura del mercado Calvario subió a un taxi pidiendo ir a villa Nazareth, pero el conductor le llevó por otro rumbo camino a Tarija y cuando reclamó fue amenazada con la muerte de su hijo.
El agresor habría utilizado una tijera para amenazar a la mujer y al niño logrando someter a la mujar a la cual golpeó en la cara y el vientre cuando estaba a punto de consular el delito.
La mujer reconoció al hombre y el vehículo y en su declaración informativa dio detalles precisos sobre el hecho y, además, dijo que su prenda íntima fue cortada con la tijera, la que fue hallada por los policías que inspeccionaron el carro en un escondite que estaba a la altura de una de las puertas.
La defensa del acusado señaló que no se podía definir su situación sin antes escuchar a la víctima porque ese podría ser un error de fondo.
En todo momento se negó la participación del denunciado y se intentó desvirtuar los argumentos del Ministerio Público para lograr medidas alternativas a la detención preventiva.
Cuando el juez hizo conocer la decisión de la detención, los familiares del supuestos autor de violación intentaron agredir al fiscal y su ayudante y amenazaron a la prensa para que no realice la cobertura del caso.
Existe el antecedente de que los familiares del ahora imputado recibieron la llamada de atención del juez y fueron apercibidos por los guardias de seguridad por interrumpir la audiencia con algunas actitudes ajenas a actos judiciales de esta naturaleza.
El juez unicamente impidió que se realicen grabaciones durante la audiencia, pero no prohibió que se tomen notas de este caso que es de un delito de orden público.
