La FIFA suspendió ayer provisionalmente por 90 días a los presidentes de la Conmebol, Juan Ángel Napout, y de la Concacaf, Alfredo Hawit, tras su arresto en Zúrich en conexión con una investigación de corrupción en el fútbol, que produjo una nueva detención, la del guatemalteco Héctor Trujillo, mientras pasaba una vacación con su familia en Estados Unidos.
El comité de ética de la FIFA dijo que la suspensión de Napout y Hawit era en respuesta a su arresto del jueves acusados por fiscales de Estados Unidos de asociación para delinquir, conspiración y corrupción, según se informó en un comunicado.
Ambos fueron apresados en un hotel de Zúrich, donde se aprestaban a participar en una reunión del comité ejecutivo de la FIFA.
Veinticuatro horas después, las autoridades estadounidenses detuvieron al guatemalteco Trujillo mientras realizaba un crucero con su familia. El FBI dijo que lo detuvo cuando el barco hizo una escala en Port Canaveral.
