De acuerdo con el Centro Especializado de Prevención y Atención Terapéutica (Cepat), en 2014, en Potosí de cada 10 hechos de violencia sexual, cinco corresponden al ámbito familiar. Es decir, el agresor es un familiar, informó el responsable del área de prevención del Cepat, del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges), Carlos Tunqui.
De acuerdo con sus datos, en tres de cada diez casos de violación actúan personas conocidas y en dos casos son personas desconocidas.
En ocho de cada diez casos, la víctima conoce a su agresor.
El índice de casos de agresiones sexuales atendidos por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, por la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia, por la División Menores y Familia del Comando Departamental de Policía, entre 2013 y 2014, establece un incremento de 62 a 68.
Esta información fue transmitida en dos días de taller a los funcionarios sanitarios de norte Potosí para que sepan cómo se debe atender y cómo se debe actuar ante un caso de violencia sexual.
“Este espacio de prevención nos permite identificar características, perfiles tanto de víctima como agresor que en algún momento podrían pasar hasta sutiles, y en el caso de la víctima qué caratcerísticas pueden ellos identificar para reconocer que esta personas puede estar pasando algún tipo de violencia, sea física, sicológica y en el peor de los casos hasta sexual. Este personal tiene que tener conocimiento”, explicó.
"Si hablamos de violencia sexual a niños y adolescentes es tener conocimiento de cómo abordar, qué decir, qué no decir, cómo hacer para hacer un adecuado abordaje a víctimas", dijo Tunqui.
