Además de lograr un meritorio empate contra Brasil, Marruecos se convirtió el sábado en la primera selección en la historia de los Mundiales en jugar, durante unos 25 minutos, con un 11 íntegramente nacido en el extranjero.
El dato, destacado por el portal brasileño Ge y otros medios, confirma un fenómeno en crecimiento que también se está dando en otras selecciones.
En total, cerca de 300 futbolistas de un total de 1.248 representan en este Mundial de Estados Unidos, México y Canadá los colores de una selección diferente a la de su lugar de nacimiento.
En total, 19 de los 26 futbolistas que integran la convocatoria marroquí en esta Copa del Mundo nacieron en Francia, España, Bélgica, Países Bajos y, en el caso de Bono, Canadá.
