Tras el esperado pitazo final para la victoria de Bolivia ante Surinam, en las calles de Sucre sonaron bocinas y la gente se puso a festejar. La plaza 25 de Mayo fue el epicentro de la celebración.
Bandas de música, grupos de amigos, familias enteras e incluso una tuna encendieron la fiesta en el centro de la capital, donde predominaron los jóvenes y los niños, muchos de ellos celebrando por primera vez que la Selección boliviana esté tan cerca de la clasificación al Mundial.
Viva mi Patria Bolivia, el Himno Nacional y otros cánticos de hinchadas fue lo más sonado. Sin embargo, la gran mayoría coincidió que todavía falta un paso más para culminar la gesta y desatar la fiesta mayor con el boleto al Mundial.
El partido se siguió de manera masiva en otros sectores de la ciudad como la avenida Las Américas, donde se habilitó una pantalla gigante; similar ambiente se tuvo en lugares de comida, de recreación e incluso en el coliseo Jorge Revilla Aldana.
