El director técnico de la selección de Irak, Graham Arnold, no la pasa bien en Dubái por los conflictos que existen entre Estados Unidos e Irán, que en los últimos días alcanzó su punto más crítico.
Arnold viajó la pasada semana hasta los Emiratos Árabes Unidos como parte de su planificación para seguir a los jugadores iraquíes profesionales en la liga emiratí, en el marco de los preparativos que tiene ese seleccionado para disputar el repechaje continental que clasifica al Mundial 2026.
Irak es el posible rival que tendrá Bolivia el próximo 31 de marzo, siempre y cuando la Verde deje en el camino a Surinam.
Se conoce que el entrenador planeaba regresar a Bagdad el domingo, pero las restricciones impuestas a los vuelos impidieron realizar el viaje en la fecha prevista, lo que le obligó a permanecer en Dubái a la espera de la reapertura del espacio aéreo.
