El factor gol volvió a ser la asignatura pendiente de la Selección boliviana, que este domingo protagonizó un encuentro discreto en lo futbolístico y solo pudo rescatar un empate 1-1 frente a Panamá, en el amistoso disputado en el estadio IV Centenario de Tarija.
Panamá abrió el marcador a los 5’ del pitazo inicial; a partir de ahí la Verde dominó las acciones, pero generalmente de manera improductiva; y solo por el empeño en la ofensiva consiguió igualar y evitar la derrota en su propia casa.
Quitando el resultado que en un amistoso es lo que menos interesa, el balance general dejó dudas en el hincha porque el sacrificio y las buenas intenciones no llevaron a un buen rendimiento, aunque ambas selecciones saltaron a la cancha con varias ausencias de sus habituales titulares que no fueron cedidos por sus clubes del exterior al no ser una fecha FIFA.
UN DOMINIO SIN RÉDITO
El visitante Kahiser Lenis protagonizó el primer ataque, no controló bien la pelota y definió mal. Acto seguido, Ramiro Vaca probó de afuera apenas alto. Fueron los primeros ataques de uno y otro.
El gol de Panamá sorprendió porque llegó al minuto 5. Un pase largo complicó a la defensa de Bolivia, Diego Arroyo y Richet Gómez quedaron malparados al retroceder, entonces Ricardo Phillips recibió la pelota y se la pasó a Kadir Barría, quien quedó solo ante Carlos Lampe y lo liquidó a ras del piso (0-1).
El partido tomó otro matiz: la Verde empezó a dominar, pero tropezando porque le era difícil saltar las barreras defensivas de su rival.
No hubo ataques claros o jugadas limpias en los metros finales, eso complicaba la definición, en algunos casos de Fernando Nava y en otros de Bruno Miranda, los hombres con más presencia en el área contraria. A Ervin Vaca también le tocó protagonizar una puntada final enrevesada.
