Por un doble 6-3, en una hora y 17 minutos, el australiano Nick Kyrgios se apuntó la exhibición catalogada como “batalla de los sexos” ante la número uno del tenis femenino, la bielorrusa Aryna Sabalenka.
El duelo no pasó de ser un mero partido festivo, amistoso, plagado de buen humor, de buenos momentos y de algunas acciones brillantes, tanto del jugador oceánico, que lleva tiempo sin competir, como de la bielorrusa, la dominadora del tenis femenino.
Irrelevante el marcador e irrelevante el reclamo. La “batalla de los sexos”, que ya vivió capítulos anteriores a lo largo de la historia, no fue tal. El resultado fue una exhibición más para echar el cierre al año de tenis. Está más que asumida la distancia entre el circuito masculino y el femenino en este deporte.
