El Barcelona cerró el 2025 competitivo como sólido líder de LaLiga, con cuatro puntos de ventaja sobre el Real Madrid, tras vencer 2-0 al Villarreal en La Cerámica. El encuentro, que originalmente estaba programado para disputarse en Miami, confirmó al cuadro azulgrana como campeón de invierno antes de sus vacaciones.
Dieciocho años llevaba el Barça sin perder en el campo villarrealense. Añadió una muesca más con los goles de Raphinha de penal cometido por Santi Comesaña sobre el propio jugador brasileño (12’) y de Lamine Yamal (63’) tras resolver al más puro estilo fútbol sala, tras pisar el balón y marcar con un punterazo.
El Villarreal, asentado durante toda la temporada con solvencia entre los cuatro primeros, encaraba el encuentro con el aval de seis victorias seguidas en LaLiga, pero con el sinsabor de la eliminación de la “Champions” y el mazazo de la Copa del Rey ante el Racing de Santander.
Volvió a claudicar pese a gozar de numerosas y claras ocasiones, incluso cuando se quedó en inferioridad numérica por la expulsión a los 38 minutos del portugués Renato Veiga por una dura entrada sobre Lamine Yamal. Su falta de acierto y la actuación del meta Joan García allanaron el camino al cuadro de Hansi Flick, que no necesitó de su mejor versión.
