La clasificación a la semifinal obtenida por Blooming, con un empate (2-2) de visitante ante Totora Real Oruro, quedó empañada con peleas al final del compromiso, en una gresca que fue iniciada por los jugadores del plantel local y que originó la intervención de los efectivos de la Policía, utilizando gases lacrimógenos para dispersar el tumulto cerca del túnel que conduce al vestuario.
La pelea saltó del campo a la pista atlética, como ocurrió hace un año, cuando Totora Real Oruro se enfrentó a Royal Pari por el ascenso-descenso de categoría. Esta vez, los jugadores Sebastián Zeballos y Julio Vila, del cuadro anfitrión, junto a su entrenador, Marcelo Robledo, mostraron su cara de malos perdedores, comenzando la pelea y dejándose llevar por sus impulsos, de acuerdo con las imágenes de la transmisión oficial.
Zeballos fue sujetado por los jugadores de Blooming tratando de calmarlo, hasta que el futbolista se soltó y empezó a empujar. Mientras, Vila lanzó golpes que desataron el caos y metros más allá, Robledo, en lugar de calmar, estaba enfrentándose a un integrante del cuerpo técnico de la delegación celeste. Al final, el entrenador argentino-boliviano también fue empujado, cayendo de espaldas.
Con el afán de separar a los futbolistas, una veintena de policías intervino para evitar que las agresiones aumenten, llegando a utilizar gases afectando a los dos bandos. Por un instante, hubo calma, pero los insultos y las amenazas seguían. El entrenador Mauricio Soria calmó a sus dirigidos, reuniéndolos para ingresar al vestuario. De esta manera, este partido quedó manchado.
Este empate provocó la molestia de los locales que quedaron a un gol de forzar los penales. En la ida, Blooming venció por 2-1 y este martes, en cuatro minutos, cambió el marcador para pasar adelante, con el doblete de Franco Posse.
La cuenta fue abierta con un cabezazo de Julio Vila, a los 22 minutos, en un tiro de esquina. El empate de Posse llegó a los 60´, empujando un centro de Guilmar Centella, y cuatro minutos después, Posse conectó una asistencia de Moisés Villarroel.
Con la desesperación por delante, Totora Real Oruro presionó al rival, hasta conseguir un lanzamiento penal, en una acción dudosa, por una supuesta mano de Richet Gómez –en una jugada similar al partido entre Always Ready y Blooming–. Zeballos anotó la paridad (2-2), a los 83 minutos. Luego vendrían la reacción vergonzosa de los locales.
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