La selección de Egipto volverá a disputar, ocho años después, la fase final de una Copa del Mundo, tras certificar este miércoles su clasificación para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026 al imponerse por 0-3 a Yibuti.
Un claro triunfo en el que jugó un papel fundamental el delantero Mohamed Salah, que tras perderse el pasado Mundial de Qatar no estaba dispuesto a que los “faraones” volviesen a quedarse fuera de la gran fiesta del fútbol mundial.
Tal y como dejó claro el delantero del Liverpool a los 14 minutos al convertir, con su habitual contundencia, un buen pase en profundidad de Trezeguet en el 0-2, que dejó sentenciada la contienda apenas casi empezada.
Una circunstancia que no aplacó la voracidad de Salah que redondeó la victoria del conjunto egipcio a los 84 minutos al resolver con un magnifico toque de primeras (0-3) un pase en largo de Marwen Ateya.
