El PSG de Luis Enrique reina en Europa al sumar su segundo título continental consecutivo, tras la Champions conquistada en Múnich. Este miércoles se coronó “Supercampeón” al superar al Tottenham en la tanda de penales (2-2, 4-3) en un duelo que parecía perdido.
No fue éste el PSG que se vio en Múnich, aquella máquina perfecta que atropelló al Inter de Milán para levantar su primera “orejona”. Fue un equipo al que le costó encontrar ritmo. Sin pretemporada, magullado por la derrota ante el Chelsea en el Mundial de Clubes y sumido en la polémica por la situación de Gianluigi Donnarumma. Demasiado en contra como para brillar en su primer partido tras las vacaciones.
Pero la calidad del equipo, la resiliencia y mentalidad de una plantilla ávida de títulos, de hacer historia, pudo con todo. Ya pasó malos momentos la pasada campaña y acabó dominando. Aunque pasó malos momentos en Udine.
