Fue bonito mientras duró. Se terminó la travesía histórica de Aurora en la Copa Libertadores con una paliza a manos de Botafogo (6-0), anoche, en Río de Janeiro (Brasil), en la revancha de la segunda fase previa del torneo continental.
Tras el empate en la ida donde Aurora igualó 1-1 con el conjunto brasileño, Botafogo, con cuatro tantos de Júnior Santos, uno de Tiquinho Soares y otro del venezolano Jefferson Savarino, ratificó en Río de Janeiro la superioridad que había mostrado una semana atrás en Cochabamba.
Ahora el club carioca tendrá que enfrentarse a su coterráneo Bragantino, que venció el martes por penales al colombiano Águilas Doradas, en un encuentro que definirá cuál pasará a la fase de grupos del torneo continental.
Botafogo arrancó con un juego enérgico al que Aurora no pudo seguirle el paso.
Apenas había salido la pelota a la cancha cuando los brasileños abrieron el marcador con un golazo de Júnior Santos tras un pase de Tiquinho Soares, el artillero de Botafogo, que 12 minutos después aumentó la ventaja a dos para el club carioca. El delantero fue el autor del gol en el partido de ida en Bolivia.
Aunque el entusiasmo de los brasileños se vio desvanecido minutos después abriendo posibilidades a los bolivianos, un tercer gol, marcado por Savarino al final del primer tiempo, quitó cualquier esperanza de Aurora de salir victorioso en Río.
