Tras el correctivo sufrido en Newcastle, el París Saint-Germian logró frente al Milan un triunfo redentor (3-0) en la Liga de Campeones de fútbol, asentado en el buen juego de su joven centrocampista Warren Zaïre-Emery, autor de dos asistencias, y su conexión con Kylian Mbappé.
Una jugada entre ambos abrió el marcador (32’) de un partido que se había puesto feo para ellos y que acabó en goleada gracias a los tantos de Randal Kolo Muani (53’) y de Kang-in Lee (89’), en ambos casos su primera anotación con el PSG en Europa.
Los italianos, que durante una buena fase del primer tiempo zarandearon al campeón francés, pagaron su falta de acierto goleador y encadenaron un quinto partido en Europa sin levantar los brazos, la peor racha de su prestigiosa andadura continental.
El triunfo francés, ante un equipo de pedigrí, da oxígeno al proyecto de Luis Enrique en las orillas del Sena, en el alambre tras el descalabro de Newcastle y le coloca en buena situación para conseguir una clasificación para octavos, a los que no faltan desde 2012.
