Siempre acompañado de la épica en la Liga de Campeones, con un misil de Fede Valverde en los compases finales y una exhibición superlativa de Jude Bellingham, el Real Madrid ganó en la casa de Maradona al Nápoles (2-3), su rival más difícil del grupo, para colocarse líder en solitario del C con dos victorias.
Una sensación de superioridad insultante fue lo que emanó la actuación de Jude Bellingham, que con una asistencia y un gol quebró a un Nápoles que salió convencido de poder hacer daño al Real Madrid y que a punto estuvo de obtener su premio si no hubiera sido por el enésimo golpeo lejano de Valverde que acabó en un gol en propia meta del portero local, Alex Meret, un registro con una efectividad a la altura de unos pocos, justo cuando el partido estaba más bloqueado para el Real Madrid, con el 2-2 tras el empate local desde los 11 metros.
